El Banco de México elevó su expectativa de crecimiento para este año tras un segundo trimestre mejor de lo previsto, aunque advierte que la incertidumbre comercial con Estados Unidos y las revisiones del T-MEC seguirán condicionando el rumbo de la economía mexicana.
El panorama para la economía mexicana mejoró. El Banco de México (Banxico) elevó de 1.1% a 1.5% su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026, luego de que la actividad económica mostrara un desempeño superior al esperado durante el segundo trimestre del año.
De acuerdo con el Informe Trimestral abril-junio 2026, el banco central ahora calcula que el crecimiento del país se ubicará en un intervalo de entre 1% y 2% durante este año.
El ajuste responde principalmente a la recuperación registrada entre abril y junio. Los tres grandes sectores de la economía aportaron al crecimiento: las actividades secundarias repuntaron después de varios meses de debilidad, los servicios retomaron su crecimiento y las actividades primarias lograron revertir la caída observada durante el primer trimestre.
El crecimiento podría perder fuerza
La revisión al alza, sin embargo, no significa que Banxico vea despejado el camino para la economía mexicana.
El banco central anticipa que la actividad podría desacelerarse durante el tercer trimestre y posteriormente avanzar de manera moderada y gradual.
Para 2027, Banxico redujo ligeramente su expectativa de crecimiento, de 2.1% a 2%, con un intervalo estimado de entre 1.2% y 2.8%.
El consumo privado también será determinante. Aunque mostró debilidad al inicio de 2026, la institución espera que recupere una tendencia positiva. La inversión presenta un escenario más complicado debido a la incertidumbre alrededor de la relación comercial entre México y Estados Unidos.
T-MEC y Estados Unidos, entre los principales riesgos
Uno de los focos de atención permanece en la política comercial estadounidense y en la nueva etapa de revisiones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Banxico advierte que una mayor incertidumbre comercial podría afectar la demanda externa, el consumo y las decisiones de inversión en México.
Entre los riesgos que podrían frenar el crecimiento también se encuentran un debilitamiento mayor de la economía estadounidense, el aumento de las tensiones geopolíticas y condiciones financieras internacionales menos favorables.
El escenario también puede jugar a favor de México. Una evolución favorable de las negociaciones comerciales, un mayor dinamismo de la economía estadounidense o inversiones en infraestructura superiores a las previstas podrían impulsar la actividad económica.
Inflación mantiene tendencia a la baja
El informe también mostró señales favorables en materia de precios. La inflación general anual pasó de 4.13% en el primer trimestre a 3.92% durante el segundo.
Para la primera quincena de agosto se ubicó en 3.26%, mientras Banxico mantiene la expectativa de que la inflación general alcance su objetivo de 3% durante 2027.
La Junta de Gobierno mantuvo además la tasa de referencia en 6.50% durante sus reuniones de junio y agosto, al considerar que todavía existen riesgos e incertidumbre capaces de modificar el panorama económico.
Así, México llega a la parte final de 2026 con una expectativa de crecimiento mejor que la prevista hace apenas unos meses, pero con buena parte de su desempeño futuro todavía ligado a lo que ocurra con Estados Unidos, el comercio exterior y el
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