La violencia en Guerrero volvió a sacudir al país tras el hallazgo de al menos 10 cuerpos de civiles maniatados, torturados y descuartizados sobre una carretera del estado, en un hecho que ya genera temor entre comunidades de la región Montaña Baja.
De acuerdo con denuncias realizadas por habitantes y representantes de comunidades indígenas, el crimen estaría presuntamente relacionado con el grupo criminal conocido como “Los Ardillos”, señalado desde hace años por operar en distintas zonas de Guerrero y mantener disputas violentas por el control territorial.
Los cuerpos fueron localizados en condiciones extremadamente violentas, lo que provocó una fuerte movilización de autoridades estatales y fuerzas de seguridad en la zona. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado oficialmente la identidad de las víctimas ni el número exacto de personas involucradas en el ataque.
Además del hallazgo, comunidades de la región denunciaron que el grupo criminal también estaría realizando ataques armados y utilizando drones para intimidar y agredir a pobladores. La situación ha provocado el desplazamiento forzado de más de mil personas en las regiones Centro y Montaña del estado, donde familias completas abandonan sus hogares ante el aumento de la violencia.
Habitantes aseguran que muchas personas salen de sus comunidades buscando resguardo en municipios cercanos, mientras otras intentan organizarse para impedir el avance del crimen organizado en la zona.
La crisis de seguridad en Guerrero mantiene en alerta a organizaciones civiles y pobladores, quienes exigen mayor presencia de las autoridades y acciones inmediatas para proteger a las comunidades afectadas.

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