El diputado federal Juan Carlos Valladares aseguró que el éxito industrial de San Luis Potosí debe medirse por la capacidad de convertir las grandes inversiones en proveeduría local, tecnología, mejores empleos y oportunidades para las empresas del estado.
San Luis Potosí enfrenta una nueva etapa en su desarrollo industrial. Después de años marcados por la llegada de grandes inversiones, el siguiente reto será conseguir que una mayor parte de la derrama económica permanezca en territorio potosino y fortalezca a las empresas locales.
Así lo planteó el diputado federal Juan Carlos Valladares Eichelmann durante su participación en el foro Destino T-MEC, donde sostuvo que el crecimiento industrial ya no debería evaluarse únicamente por el número de nuevas plantas instaladas, sino por la capacidad de integrarlas con proveedores de San Luis Potosí.
El encuentro, organizado por Industriales Potosinos A.C. (IPAC), reunió a representantes empresariales, especialistas y autoridades para analizar los desafíos que enfrenta la industria ante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
De atraer inversiones a generar riqueza en San Luis Potosí
Para Valladares, atraer capital representa solamente una parte del proceso. El objetivo de largo plazo debe ser conseguir que las compañías instaladas en el estado adquieran componentes y servicios de empresas potosinas, transfieran conocimiento y permitan que pequeñas y medianas compañías se incorporen a cadenas productivas de mayor alcance.
El legislador resumió el desafío al señalar que una planta ensambladora genera empleo, pero desarrollar alrededor de ella una cadena de proveedores puede generar además riqueza, tecnología y empresas locales con capacidad para competir en mercados internacionales.
La propuesta cobra relevancia ante los cambios que podrían derivarse de la revisión del T-MEC, particularmente en materia de reglas de origen y contenido regional.
El T-MEC abre una oportunidad para proveedores potosinos
Uno de los puntos centrales planteados durante el foro fue la posibilidad de sustituir componentes que actualmente son importados desde Asia por productos fabricados en México.
Esto podría abrir espacios para que pequeñas y medianas empresas de San Luis Potosí ingresen como proveedoras de grandes compañías manufactureras y exportadoras.
El desafío será elevar sus capacidades técnicas, obtener certificaciones internacionales, acceder a financiamiento y cumplir con los estándares requeridos por las cadenas industriales de Norteamérica.
Valladares ha planteado en la Cámara de Diputados reformas encaminadas precisamente a fortalecer estos mecanismos, entre ellas la creación de esquemas de escalamiento para PyMEs y un Sistema Nacional de Desarrollo de Proveedores Estratégicos.
Este último contemplaría herramientas como un registro de proveedores, programas de vinculación y un mapa de oportunidades que permita identificar productos y componentes susceptibles de fabricarse en México.
Infraestructura y talento, piezas clave para competir
La estrategia de proveeduría también requiere condiciones que permitan competir con otros polos manufactureros.
Durante su intervención, Valladares puso sobre la mesa aspectos como la infraestructura logística, los accesos a las zonas industriales, el suministro de energía y agua, además de una mayor vinculación entre universidades y empresas.
La formación de técnicos especializados en robótica, electromovilidad y manufactura avanzada forma parte de esta visión, particularmente ante una industria que demanda perfiles cada vez más especializados.
El planteamiento busca además extender las oportunidades hacia las cuatro regiones del estado y evitar que los beneficios de la industrialización se concentren exclusivamente en los principales corredores manufactureros.
El nuevo indicador industrial: cuánto se produce en SLP
La discusión de fondo apunta hacia un cambio en la manera de evaluar el crecimiento económico de San Luis Potosí.
Más allá de contabilizar anuncios de inversión o nuevas plantas, Valladares propone observar cuánto compran las grandes compañías a proveedores potosinos, cuánto conocimiento permanece en el estado y cuántas empresas locales consiguen incorporarse a cadenas de suministro internacionales.
Ante la revisión del T-MEC y la reconfiguración de las cadenas productivas de Norteamérica, el reto para San Luis Potosí será aprovechar su capacidad industrial para dar el siguiente paso: transformar la inversión que llega al estado en empresas potosinas más fuertes, mayor especialización tecnológica y mejores oportunidades económicas.


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