Investigadores de la UASLP localizaron en Rayón evidencia directa del impacto de Chicxulub, uno de los eventos más devastadores en la historia de la Tierra.
Lo que durante millones de años permaneció oculto bajo capas de roca en la región Media de San Luis Potosí hoy se ha convertido en un hallazgo científico de relevancia internacional. Investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) documentaron en el municipio de Rayón evidencia directa del impacto del asteroide de Chicxulub, responsable de la extinción masiva que acabó con cerca del 76 por ciento de las especies del planeta, incluidos los dinosaurios, hace aproximadamente 66 millones de años.
El descubrimiento fue encabezado por el doctor Roberto Bartali Marchetti, investigador de la Facultad de Ciencias de la UASLP, quien explicó que el sitio conserva rastros excepcionales del límite Cretácico-Paleógeno (K/Pg), la frontera geológica que marca el fin de la era de los dinosaurios y el inicio de una nueva etapa en la evolución de la vida terrestre.
Rayón, una ventana al día que cambió la historia del planeta
Hace 66 millones de años, gran parte del territorio que actualmente ocupa San Luis Potosí se encontraba cubierto por el mar. Cuando el gigantesco asteroide impactó en la zona de Chicxulub, en la actual península de Yucatán, enormes cantidades de material fueron expulsadas a la atmósfera y posteriormente se depositaron en distintos puntos del Golfo de México.
Parte de esos fragmentos terminaron en lo que hoy es el municipio de Rayón. Con el paso de millones de años, los movimientos tectónicos elevaron estos antiguos fondos marinos y permitieron que las evidencias del impacto quedaran preservadas en afloramientos rocosos de extraordinario valor científico.
Los investigadores identificaron partículas originadas por la fusión del asteroide incrustadas en antiguos corales fósiles, una evidencia considerada excepcional debido a su nivel de conservación. Además, el sitio conserva estratos geológicos que permiten reconstruir con gran precisión los acontecimientos ocurridos inmediatamente después de la colisión.
Un sitio único en el mundo
La investigación comenzó en 2019 tras el análisis de antiguos registros geológicos generados durante exploraciones petroleras. Al estudiar muestras de roca de la región, el equipo encontró características que no coincidían con la geología conocida de la zona y que finalmente condujeron a la identificación del límite K/Pg.
De acuerdo con Bartali Marchetti, actualmente existe solamente otro lugar con características comparables en Dakota del Norte, Estados Unidos, donde también se preservaron evidencias directas del evento de extinción masiva. El sitio potosino se suma así a un reducido grupo de localidades clave para comprender uno de los episodios más importantes de la historia de la Tierra.
Especialistas destacan que la secuencia geológica encontrada en Rayón conserva un registro de alta resolución del impacto de Chicxulub, permitiendo estudiar cómo se distribuyó el material expulsado por la colisión y cuáles fueron sus efectos inmediatos sobre los ecosistemas marinos de la época.
El descubrimiento ya tiene reconocimiento internacional
Los resultados fueron publicados en abril de 2026 en la prestigiosa revista científica PLOS ONE bajo el título “Unraveling the Cretaceous-Paleogene boundary event across the Gulf of Mexico—High-resolution Rayon reef section, Valles-San Luis Potosi platform, Mexico”. El estudio fue desarrollado por especialistas de la UASLP, la UNAM y otras instituciones científicas mexicanas.
Según informó el equipo de investigación, el artículo científico superó las dos mil descargas durante su primera semana de publicación, reflejando el interés internacional que ha despertado el hallazgo.
Con este descubrimiento, San Luis Potosí se posiciona en el mapa mundial de la geología y la paleontología, aportando nuevas claves para comprender las consecuencias del impacto que transformó para siempre la historia de la vida en nuestro planeta.

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