La FIFA quiere que la final del Mundial 2026 se sienta más cercana a un espectáculo global de entretenimiento que a un partido tradicional de futbol. Por primera vez en la historia de la Copa del Mundo, la final contará con un show musical de medio tiempo al estilo del Super Bowl, y los nombres elegidos ya comenzaron a provocar reacciones en todo el planeta: Shakira, Madonna y BTS.
El evento se realizará el próximo 19 de julio de 2026 en New York City, durante la gran final del torneo que organizarán de manera conjunta México, Estados Unidos y Canadá.
La intención de la FIFA es clara: convertir la final del Mundial en un evento todavía más masivo, mezclando futbol, cultura pop y música internacional frente a millones de personas alrededor del mundo. La combinación de pop, música latina y K-pop apunta directamente a una audiencia global que consume el deporte como parte de una experiencia completa.
La elección de Shakira también tiene un peso especial dentro de la historia de los Mundiales. Su nombre quedó ligado para siempre al torneo gracias a “Waka Waka”, canción oficial de Sudáfrica 2010 que todavía sigue sonando en estadios, fiestas y redes sociales cada vez que se acerca una Copa del Mundo.
Por su parte, Madonna representa una apuesta enfocada al impacto mediático y la nostalgia pop, mientras que BTS conecta con una de las comunidades de fans más grandes y activas del planeta. La mezcla puede parecer inesperada, pero refleja perfectamente la manera en que los eventos deportivos buscan mantenerse relevantes frente a nuevas generaciones.
La noticia también ha abierto debate entre aficionados tradicionales del futbol. Algunos consideran que el Mundial está entrando en una etapa demasiado influenciada por el entretenimiento estadounidense, mientras otros creen que este tipo de espectáculos ayudan a que el torneo siga creciendo culturalmente y atraiga nuevas audiencias.
Lo cierto es que la final del Mundial 2026 apunta a convertirse en uno de los eventos televisivos más vistos de la década.
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