Carmelo Cruz, huele a presidio

0

Carmelo Cruz Mendoza es un hombre sin escrúpulos, un individuo falto de educación. Es la encarnación del animal político que los mexicanos ya creíamos extinto. 

Lo que mueve y arrastra al alcalde de Santa María Colotepec no son las ideas, es el apetito de poder, la pura y dura ambición. No busca justicia, no apela a que cada uno reciba lo que merece.

Desde el 6 de julio de 1970, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó archivar —como asunto total y definitivamente concluido— el recurso de inconformidad 1/967 —apoyada en las actas levantadas el 2 de julio de 1969 y el 15 de enero siguiente, por las que ambos núcleos resolvieron donar a la Nación y al Estado la zona en conflicto y desistirse del Juicio de Inconformidad—, quedó claro que no le asiste a Santa María Colotepec ni la razón ni el derecho para reclamar ninguna superficie de tierra a San Pedro Mixtepec.

Entonces ¿Por qué la necedad de su presidente Municipal, Carmelo Cruz Mendoza? ¿qué esconde tras su falsa lucha? ¿qué pretende al violentar la paz pública de la región en medio de un proceso electoral?

Fuentes consultadas por este reportero afirman que el interés principal —el origen de la necedad de Cruz Mendoza— es colocar a Froylan Villafañe Velásquez, personaje afín a sus intereses, al frente del Comisariado de Bienes Comunales de Colotepec, para seguir traficando con bastas superficies de tierra ubicadas en la zona costera de esa demarcación.

Para nadie es un secreto que además de su lucrativa industria de la extorsión y el trasiego de drogas, el munícipe usa, goza y dispone de la presidencia municipal para validar las operaciones de compraventa de suelos comunales, conducta que, dicho sea de paso, configura el delito de ejercicio ilícito del servicio público, previsto en el artículo 208 del código penal.

La ironía es exquisita, qué el principal traficante de terrenos salga en defensa del suelo que sin menor vergüenza dilapida al mejor postor es a lo menos un insulto a la inteligencia de sus paisanos.

Ese es el corazón de la falsa lucha de Carmelo Cruz Mendoza, seguir operando la compraventa de terrenos ubicados en zonas federales, y extorsionar con ello a los extranjeros, que, buscando un refugio para disfrutar de su retiro, son amenazados con desposeerlos —de los mismos predios que él y sus secuaces les vendieron— en caso de no pagar una cuota mensual que depende de la superficie y la ubicación. Negocio redondo, su catastro particular de Carmelo Cruz Mendoza.

La llamada que sostuvo con el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, que fue ventilada en altavoz en el plantón que encabeza el alcalde, para deleite del populacho, exhibe sin regateos su carácter abusivo, y en eso descansa la respuesta a la tercera incógnita.

Que medrar a costa de la estabilidad política —chantajeando al mandatario estatal— le tributa las simpatías perdidas durante los casi dos años de ejercicio abusivo del poder, porque lo instala como el paladín de un conflicto que no existe.

Si el gobernador oaxaqueño, en su aspiración legítima de preservar la paz social durante las campañas y el día de la elección, accede a trazar una ruta jurídica para encandilar aun mas la lucha irracional de Colotepec en contra de San pedro Mixtepec, estará no solo auspiciando una causa perdida, sino patrocinando un acto violatorio de la Constitución oaxaqueña que fija con claridad los límites entre ambas demarcaciones.

Sabedor de esta condición, Cruz Mendoza aprovecha la buena voluntad de Murat Hinojosa para exhibirlo, comprometerlo, y tripular el momento para encender los fuegos de su ansiada reelección para el 2022, si es que antes no termina oliendo a presidio.

Con tantos fierros en la lumbre, me aseguran fuentes conocedoras del caso, Carmelo Cruz Mendoza no tardará en caer en el profundo y sentencioso abismo carcelario —del que será muy difícil que salga—, por ser autor intelectual del homicidio de Braulio Márquez García y el instigador del ataque a las vías generales de comunicación.  

*Los artículos de opinión son responsabilidad de su autor. El contenido no refleja el criterio de este medio de comunicación.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.