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A PEMEX LO HUNDIERON EL CRIMEN Y LA COMPLICIDAD. Por Taré Alaníz

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En su conferencia mañanera en Palacio Nacional, el presidente de México Andrés Manuel López Obrador se comprometió a presentar mañana el plan para rescatar a Pemex. Textual, dijo: “Mañana damos a conocer en qué va a consistir y los datos en manera precisa; los montos de apoyo por quitarle la carga fiscal”. 
El titular del ejecutivo federal aseguró que: “para apoyar a Pemex no hay límites”, pues es una empresa estratégica para la nación. 
Enfático, señaló: “De lo que no hay duda es que Pemex tiene todo nuestro respaldo, yo dije en una ocasión que nos quitábamos hasta la camisa por ayudar a los pobres y que sí era necesario pasábamos de la austeridad republicana a la pobreza franciscana”. 
“También digo lo mismo, para apoyar a Pemex no hay límites porque es una empresa estratégica, fundamental para la nación, una empresa que ha sido muy maltratada por decir lo menos, fue saqueada, de las de mayor corrupción en el mundo”, sentenció López Obrador. 
No obstante, valdría el esfuerzo que en paralelo a esta iniciativa que busca apoyar a la empresa propiedad de la nación con exenciones, que al final se solventarán con el dinero de los contribuyentes para equilibrar la recaudación fiscal, es indispensable extirpar el cáncer de la corrupción enquistado en los órganos de dirección de Pemex, para evitar que el esfuerzo por revivirla se termine yendo por el caño del dispendio. 
Pemex no estaba en el cadalso, al límite de la degradación de su calificación crediticia; nunca antes los bonos de la paraestatal, ni en los momentos más aciagos de la historia nacional, habían estado a un paso de ser considerados como bonos basura o “métalos, bajo su propio riesgo”. 
A Pemex la hundieron el crimen y la complicidad del pasado. Pero si continua la ineficiencia de sus actuales directivos, el gobierno no estará haciendo más que clavar el último clavo en el ataúd de la empresa. 
¿Piden pruebas de los abusos del pasado? Que alguien me explique ¿cómo es que la reparación de una simple falla en el protocolo de comunicación entre dos equipos de cómputo en la Refinería “Antonio Dovalí Jaime” de Salina Cruz termino costando $7,208.52 euros, algo asi como $157,973.19 pesos mexicanos? 
Un apunte, por esas fechas el tipo de cambio promediaba los 21.9149 pesos por euro, de acuerdo con Investing.com(https://mx.investing.com/currencies/eur-mxn-historical-data)

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