Input your search keywords and press Enter.

Tierra de paleros

Compartir:

Ayer que entreviste en Con Taré Las Noticias de W Radio 98.5 F.M., al senador morenista Salomón Jara Cruz, insistió en que presentará una iniciativa de reforma al artículo 340 de la Ley de Mercado de Valores, para revocar la autorización para operar en México a las agencias calificadora que, de acuerdo con su propuesta se aparten de los principios de independencia, objetividad, rigurosidad, autenticidad, veracidad, integridad y transparencia en sus evaluaciones.  

El sentido de su argumentación no fue distinto a las expresiones que para algunos resultaron risibles y para otros angustiantes: “no puede haber una calificadora que descalifique; esta no es una calificadora, es una descalificadora”.

No sin razón, analistas, periodista e internautas se dieron vuelo con el senador Oaxaqueño a quien tacharon de mil y un maneras, al grado de modificar su perfil en Wikipedia, colocando la palabra ignorante junto a su nombre, además de situar la fotografía de un cavernícola a la que le colocaron el rostro del senador y llamaron “Homo-Morenus”.   

El jueves, durante su conferencia de medios, Andrés Manuel López Obrador se comprometió a respetar el trabajo y no limitar las funciones de las calificadoras de riesgo crediticio como Standard & Poors, Moody’s y Fitch, entre otras, luego que en la víspera el Jara Cruz anunciara su iniciativa.     

Mas allá de la sorna que esta serie de eventos desafortunados pudiese concitar, subyace una cuestión; que la más seria oposición que tiene el presidente Andrés Manuel López Obrador, son los integrantes de su partido: senadores, diputados, líderes que en la vía de los hechos le juegan las contras al presidente.

Le he dicho, y lo volveré a repetir: la corrupción no se elimina por decreto. Si el eje del gobierno de Andrés Manuel es el combate a este flagelo, bien le valdría sopesar que esa cruzada aun cuando consiga disminuir dicho lastre, no producirá resultados inmediatos.

Entre tanto, sus correligionarios deben matizar sus expresiones; abonar a su causa cierto grado de estabilidad, no socavar desde sus espacios la confianza de los inversionistas.

No es que le pidamos al presidente y a sus adeptos que callen; solo es, que el empeño por su cuarta transformación la realicen sin poner en riesgo las variables económicas del país. Si al caso pudiese contar el combate a la corrupción como una de estas, habrá que esperar; las hojas de balance de Pemex y CFE le darán o no la razón presidente.  

El analista Antonio Sandoval del portal Alto Nivel, escribió desde el plano puramente económico, cómo sería México sin agencias calificadoras, aquí la síntesis:

a)      No habría acceso a los mercados crediticios globales para empresas mexicanas.

b)      El costo de los créditos e incrementaría.

c)      Desconfianza total en la economía mexicana.

d)      El retroceso total por una medida más política que técnica.

En pocas palabras, lo que el senador Jara Cruz desea desde lo más íntimo de su corazón, es convertir a México en una tierra de paleros; a la vieja usanza, en un páramo donde la única legua valida sea el: “Sí señor presidente”.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *